Si
tienes el pelo seco, cepíllalo antes de lavarlo.
Para
pelos mixtos, raíces grasas y puntas secas, lava diariamente el cuero cabelludo
y las puntas cada 2 días.
Cuando
termines de lavarte el pelo, haz el último enjuague con agua fría, le dará
mucho brillo.
Sólo
usa acondicionador en las puntas, así no perderás volumen.
Si
tienes caspa, los champús formulados en base a té de árbol son muy efectivos.
Si
quieres un liso perfecto, emplea la plancha pero nunca con el pelo mojado, ya
que puedes quemarlo.
Opta por peines de madera
para evitar la estática.
Para no tenerlas puntas partidas, compra algún producto
que contenga silicona entre sus ingredientes, pues protegen el cabello, ayudando
a suavizar las cutículas capilares dañadas.
Si tienes el pelo crespo,
sécalo suavemente con una toalla sin frotarlo, para no provocar la aparición de
frizz, y dale forma con una crema para peinar.
El cabello crece de 13 a 15 cms. por año. Córtalo
una vez por mes, sobre todo las puntas que se van debilitando, para que éste
crezca más fuerte.
¿Tu peineta queda llena de
pelos después de peinarte? No uses cepillos con cerdas plásticas o metálicas.
Mejor opta por aquellos con cerdas naturales que no dañan tu cabello.
Para que el peinado te dure más tiempo, usa el
viento frío del secador, así lograrás mayor fijación.
Una dieta equilibrada que
sea rica en frutas, verduras, cereales, proteínas y minerales, es esencial para
mejorar el brillo y la elasticidad capilar.
Receta
casera: para darle brillo
y fuerza a tu cabello, mezcla 2 huevos enteros con 2 cucharadas de agua y
aplícalo con masajes al pelo. Déjalo entre 10 a 15 minutos para que el tratamiento haga
efecto, luego enjuágatelo y lávalo con un champú humectante.